viernes, 19 de septiembre de 2008

suelos

Todos los suelos son naturalmente variables: sus propiedades cambian, horizontalmente, de manera transversal al paisaje y, verticalmente, más abajo del perfil del suelo. El suelo deberá subdividirse en clases lo más homogéneas posible. Para las subdivisiones horizontales se podrá utilizar unidades de mapeo de suelos derivadas de cambios en la topografía, geología subyacente y tipo predominante de vegetación. Los horizontes del suelo son excelentes subdivisiones del cambio vertical.
Las perturbaciones ambientales, tales como la mezcla mecánica, la deposición de los contaminantes del aire, los derrames líquidos y la aplicación de desperdicios sólidos, introducen una variación adicional a los paisajes naturales. Para una más amplia subdivisión de la población del suelo en clases más pequeñas, se podrá emplear datos históricos sobre tipos de perturbación, métodos de cultivo, uso de químicos y fertilizantes y evaluación de vías de migración.